Recupera tu belleza: Lifting biológico con hilos en “L”

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Lo que más preocupa a las personas con el paso de los años, en lo relativo a lo facial, es la flacidez, la pérdida de volúmenes, la tristeza que proporciona el óvalo invertido y percibir como se desdibujan las facciones propias de la juventud. De hecho, los tratamientos médico-estéticos más demandados tienen como objetivo retensar la piel, reposicionar los tejidos en donde estaban hace unos años y rellenar depresiones.
Los hilos reabsorbibles o lifting biológico, han revolucionado el sector médico estético en estos últimos años por la evolución de los materiales y, sobre todo, por la forma en que se colocan.
Actualmente suponen una alternativa más rápida,
menos invasiva, y sin quirófano que el “lifting” proporcionando resultados efectivos, naturales, sin cicatrices ni postoperatorio.
El efecto tensor de los hilos así como la capacidad de estimulación de colágeno y su sencilla colocación ofrecen interesantes resultados:
Los hilos de polidioxanona (PDO) monofilamento 
 están indicados para casos de flacidez muy leve, crean un mallado que redensifica el tejido, su efecto tensor se consigue por bioestimulación, pero no ejercen tracción mecánica.  Producen una fibrosis (inflamación del tejido subcutáneo) que hace que se revitalice la piel temporalmente. Estarían indicados para flaccidez incipiente o como preventivos en pacientes entre los 25 y 35 años.
Los hilos espiculados, con pequeñas púas microscópicas que los envuelven, son más resistentes y con mayor efecto tensor. Se introducen con una fina cánula o aguja y quedan sujetos al tejido gracias a sus espículas. En este caso, la fibrosis que genera el hilo es mayor porque el material es de mayor grosor además del efecto de tracción mecánica del hilo y sus anclajes. Estarían indicados en casos de flaccidez más moderada.

Pero lo que consigue una tensión completa de la piel, una recuperación del óvalo inmediata, y la devolución al rostro de la belleza natural de la juventud son los hilos espiculados de doble aguja. El tratamiento consigue una tracción mecánica que, literalmente, tira de la piel hacia arriba y colocados en forma de “L” por encima del maxilar inferior devuelve la forma del óvalo desdibujado, siendo idóneos para tratar la zona de papada y submentoniana. La técnica en “L” consiste en dirigir un hilo por encima o por debajo del maxilar inferior y el otro por delante de la oreja hacia la sien. Así la estimulación de colágeno hará que el hilo quede fijado al plano óseo y su efecto tensor sea mayor y más duradero. Estarían indicados en casos de flaccidez más avanzada, siempre que no sea un caso quirúrgico. Generan un efecto lifting mayor y una redefinición del ángulo mandibular.

La duración del tratamiento es de 12 a 18 meses, dependiendo de la edad, el grado de flaccidez y el estado de la piel. Los hilos se reabsorben completamente no causando ningún perjuicio a largo plazo. 

Se colocan en consulta con anestesia local y, tras la intervención se puede recuperar la vida social de la paciente. Es un tratamiento eficaz, seguro, sin cortes ni cicatrices, compatible con otros tratamientos,  y todos están elaborados con material reabsorbibles. Tienen resultados inmediatos por el efecto mecánico tensor, producen una evidente mejoría del aspecto de la piel por inducción de la formación de colágeno y redensifican la dermis por la fibrosis formada y un depósito de colágeno en la zona de implantación del hilo.
La satisfacción es total y el efecto sorprendente.

Clínica Lybe te ofrece la total garantía y seguridad por estar tratado por la Doctora Laura Jorquera licenciada en Medicina y Cirugía, Master en Medicina Estética y profesora docente de distintas materias relacionadas con el rejuvenecimiento facial y técnicas antiaging (colegiado nº 16956)

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