¡REJUVENECIMIENTO A LA CARTA!

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Entre los 30 y los 40 años comienzan a aparecer los primeros signos de envejecimiento cutáneo. Progresivamente las arrugas se consolidan, en especial las de expresión. Por eso, es necesario avanzar hacia capas más profundas de la piel, restableciendo el metabolismo y el recambio celular, estimulando la producción de colágeno y elastina (que le brindan estructura y sostén a la piel).

Para nosotros, es muy importante conservar la identidad estética de cada persona, siguiendo un criterio que permita realzar la belleza propia de cada paciente y sobretodo, evitar cambios que alteren la naturaleza del rostro.

Relajar, Rellenar y Retensar son los tres pilares en los que se basa el Rejuvenecimiento Facial, pero cada piel tiene unas necesidades concretas y necesitará de un producto y una técnica apropiadas.

RELAJAR: Con el paso del tiempo, es inevitable que se formen líneas y arrugas de expresión en el tercio superior de la cara, ya que la piel pierde elasticidad y flexibilidad. El efecto de relajación se consigue inyectando  una proteína purificada (toxina botulínica) en cantidades  minúsculas, suficiente para relajar los músculos y suavizar las arrugas de expresión del tercio superior, frente, entrecejo y área periorbicular (patas de gallo). Conseguimos de este modo un aspecto  más fresco y relajado.

El resultado  se irá viendo de forma gradual  en el transcurso de 5 a 10 días,  y pasado este tiempo  es cuando vemos todo el efecto producido.

La duración del tratamiento (prácticamente indoloro) es de  20-30 minutos. El efecto tiene una duración aproximada entre 4 y 6 meses (dependiendo del paciente) y va desapareciendo poco a poco, también de manera gradual. 

RELLENAR: Actualmente contamos con varios tratamientos que permiten rellenar de manera totalmente natural esas arrugas que se evidencian aún con la cara relajada.

El ácido hialurónico, el ácido poliláctico,  lahidroxipatita cálcica, (estos dos últimos de larga duración) son sustancias que nos permiten mediante el relleno, eliminar un surco, aumentar el volumen de unos pómulos o labios e incluso corregir la forma de una nariz sin tener que recurrir a la cirugía

El tratamiento dura entre 30 y 45 minutos y se aplica con anestesia local, por lo que la molestia es mínima y los  resultados  inmediatos.

RETENSAR: Recolocar las facciones en su sitio. Tanto el ácido poliláctico (Sculptra®) como la hidroxiapatita cálcica (Radiesse®) como los Hilos de PDO (polidioxanona) son productos indicados para redefinir el óvalo facial, así como para conseguir una piel más gruesa y tersa. Su efecto varía según el plano de la cara donde se deposite (medio o profundo); de ahí la importancia de la práctica en el uso de estas sustancias, pues de ella depende el éxito de los resultados.

Los hilos producen dos efectos al implantarlos bajo la piel. Por un lado el efecto mecánico debido a la tracción del propio hilo al fijarse y por otro un efecto biológico producido por la fibrosis y la producción de nuevo colágeno.

En estos tratamientos, después de que el material es implantado debajo de la piel, es el propio organismo el que comienza a generar nuevo colágeno y tejido conectivo. Producen un barrido por toda la cara y el efecto es progresivo. Conforme pasan los días la mejoría aumenta y los resultados son más evidentes. Este proceso llamado neocolagénesis es el responsable del efecto “lifting”.

La elección de unos productos u otros, dependerá de las características de la piel de cada paciente, por lo que el estudio previo de cada caso, es determinante a la hora de decidir el tratamiento.

 

Clínica Cunill

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